El otro día me ocurrió un caso que quiero contaros, algo que me hace creer que no está todo perdido mientras existan personas así, tal vez no tenga mayor importancia, pero para mí la tiene ya que en los tiempos que vivimos, uno no está muy acostumbrado a gestos de tal generosidad.
Aunque pueda resultar un tanto humorístico, todo empezó hace unos días cuando me quemé el dedo meñique con el aceite al freír un huevo, éste saltó como si estuviera vivo y me quemó, como consecuencia me salió la consiguiente ampolla, hasta aquí todo normal, pero lo realmente importante de esta pequeña historia, lo que de verdad me sorprendió, es que dos días después, estando yo en el metro una muchacha de unos 25 años se acercó a mí y se sentó a mi lado, sacó algo del bolso y me lo ofreció, yo pensé en primera instancia, por su forma y tamaño que era un chicle, pero lo que me estaba dando era una tirita para que me la pusiera en el dedo, mejor dicho, ella misma me la puso, cosa que le agradecí entre sorprendido y extrañado por lo infrecuente.
Como ya he dicho antes, esto puede que no tenga importancia, pero según la sociedad en la que nos ha tocado vivir, no es muy normal un acto de tal generosidad, o al menos yo no estoy acostumbrado a esos detalles en esta sociedad en la que cada uno va a lo suyo, yo incluido.
Este hecho me hace pensar que aún hay gente buena por el mundo, y me da esperanzas de que en la sociedad siga habitando el germen de la buena voluntad.
Bueno, en fin, eso es todo, sólo quería que supierais que a veces ocurren pequeños milagros que nos hacen un poco mejores.

Jo, qué bonito! A mí no me parece tan insignificante; tal como tú dices no se dan este tipo de gestos en abundancia, hay que saber apreciarlos.
Pequeños milagros como éste, día a día, harían este mundo mucho mejor. Y a nosotros, los que lo hacemos o los recibimos, mucho más felices.
Tuviste suerte de cruzarte ese día con un pequeño ángel terrenal...
Marilia
Estoy convencido de que aquella mujer era un ángel, seguramente no se me olvidará su cara en mucho tiempo.
Que bonito leer ésto. Ojalá cada día haya alguien así en el mundo, es mi esperanza.
Un abrazo
Una buena acción, por minúscula que esta sea, puede llegar a conmover por lo inusual, en este mundo estresado y egoista, pero por fortuna, aunque pocas, todavía quedan buenas personas.
Salud
No es ninguna tontería, eso demuestra que hay gente que todavía mira por los demás....Y mira que casualidad, es joven. Quizá en las ciudades la gente va más a lo suyo, se vive de forma diferente. !Pero mira que suerte!, me hubiera gustado ( en serio) ver tu cara....Seguro que no se te olvidará....Feliz semana
Besabrazosss
Nunca mejor dicho, menos es más. Bastó solo un pequeño detalle para que hoy le dieras forma en tu blog en donde seguramente has tardado más que en el pequeño detalle de la tirita. Por lo tanto ha valido la pena.
Saludos
Antonio
Pensé que sería un buen tema lo que me pasó y que debería contarlo, incluso debería haberle pedido su nombre, pero me corté.
Un abrazo
Pepetxu
Eso me parece a mi, que estas cosas hay que contarlas por lo infrecuente del hecho.
Un abrazo.
Unamamy
Mi cara debería ser de asombro, pero enseguida reaccioné y me dejé hacer, tampoco olvidaré su cara, y como tú dices era muy joven eso demuestra que no está todo perdido mientras exista personas así.
Un beso.
Elcorazondelmar
Yo creo que estos detalles hay que contarlos para que renazca la esperanza, seguramente desde ese día soy un poquito mejor, gracias a ella.
Un beso
Estoy convencido de que hay mucha gente, joven y mayor, como esa desconocida muchacha que te alumbró la mañana, solo con la oferta de una simple tirita.
Lo que pasa es que no las solemos ver, tapadas por tanto ruido, tanta prisa y tanta falta de esperanza.
Seguro que hasta tú, Rafael, fuiste distinto esa mañana.
Te felicito por tu suerte y por dar fe de que la solidaridad existe.
Un abrazo.
Por supuesto que las hay y las habrá... las buenas personas no se pueden acabar a pesar de que tengamos que esperar estos detalles para darnos cuenta.
Bonita historia. Un beso, Rafa!!! Mua!
Jotatrujillo
Lo que sí puedo decirte es que aquella desconocida que se acercó a mí, me alegró el día, ella me hizo ver que no está todo perdido y que todavía se puede encontrar por la calle gente solidaria.
Un abrazo.
Unsolete
Hubo un tiempo en que me sentía obligado a hacer una buena acción al día, ahora se me ha quedado como una costumbre, una buena costumbre diría yo, pero lo de esta señorita me dejó boquiabierto y tan sorprendido que no me la he podido quitar de la cabeza, ahora sé que los ángeles existen.
Un besito.
Es merecedor de ser contado
no es lo normal.No suele ser muy habitual que nadie te preste ayuda.
Estaba yo esperando el bus para irme a mi casa cuando senti un golpe, al mirar vi una señora mayor que se habia caido, me fuy corriendo ayudarla , no era nada grave, pero habia mucha gente en la parada y nadie se movio, solo se quedaron mirando, la acompañe a su casa, la señora estaba nerviosa, me quede muy triste, me podria haber pasado a mi y estoy segura que nadie de los que habian me habria ayudado.
Saludos.
De pequeño detalle, nada...fue un gran detalle, algo fuera de lo normal...Si todo el mundo hiciera esas cosas, en plan "cadena de favores", el mundo sería mucho, pero mucho mejor.
Muchos besos, y para la desconocida también, que se los merece.
¿La pediste su numero de móvil?, ¿su dirección?
¿ su numero de afiliación de la Seguridad Social?
¿Esta güena?, ¿tiene casa?.
No se puede desaprovechar ninguna oportunidad,
que la cosa no esta para tirar cohetes.
Besos.
CALVITOBROTHER.
¡Increible!!La verdad es que estas cosas son raras de ver.Resulta impresionante lo que se puede conseguir con un simple gesto.
Un besazo.
P.D:¿Seguías llevando la cartera cuando saliste del metro?y...............¿Estaba güena?JUAS
Todocorazón
En esta sociedad que nos ha tocado vivir estos casos merecen ser contados ya que todos nos mostramos inactivos en la parada del autobús, sólo unos pocos solemos reaccionar y ayudar en lo que se pueda, tu gesto de acompañarla a su casa dice mucho de ti.
Saludos.
Crazy Mary
Por eso lo he escrito porque me pareció un detalle por su parte muy digno que eleva al ser humano, ella no sabrá nunca lo agradecido que le estoy.
Besos
La caverna
No seas malo, que la muchacha con la diferencia de edad, seguro que vio en mi a un anciano, además no me fijé solo me fijé en el acto que fue muy bonito por parte de ella ;)
Dani
Ni me fijé en la cartera ni en nada, me quedo con el romanticismo del hecho, ya sabes que soy un poco incauto y no pensé nunca en que fuera una trampa para robarme nada, además tenía cara de buena persona y no dudé en nada raro.
Y desde luego fea no era.
Besitos
Los ancianos también son resultones.
Besos.
CALVITOBROTHER
El tener la sensibilidad de darse cuenta de las necesidades del otro es muy significativo.
Me alegro mucho de tu experiencia.
Besos.
Salud y Paz
La caverna
A ver, es que me las llevo de calle, aunque sea con una tirita... del corte.
Superabuela
Creo que ha merecido la pena contarlo, porque no suelo tropezarme con personas así, eso me reconcilia con la gente y me hace ser a mi mismo mejor persona.
Besos.