Sólo por cuestiones laborales.
Ustedes, mis amigos de siempre dirán que he escrito mucho en éste blog durante estos dos años y medio, y se preguntarán que ahora, de repente, dejo de aparecer, por eso creo que es el momento de contar la razón por la que ahora no lo hago con la misma frecuencia.
No es que esté cansado de La Coctelera, ni que no tenga nada que decir, aunque también es posible que se me haya secado el cerebro teniendo en cuenta mi condición masculina, pero la realidad es otra y es que sencillamente no tengo tiempo.
Desde hace dos meses estoy trabajando y la verdad es que acabo tan cansado que por las tardes sólo deseo echarme una buena siesta, los sábados y los domingos que estoy libre los dedico a ver el correo olvidado durante la semana y pasarme por vuestras casas para comentar sobre lo que habéis escrito, o sea, que no tengo tiempo para escribir.
En cualquier caso eso no significa en absoluto un abandono por mi parte de La Coctelera, prometo que en cuanto vuelva a tener tiempo atacaré de nuevo, ¿qué os creéis? ¿Qué os vais a librar de mí tan fácilmente?. Pues no.
Entre tanto, me conformaré con leeros, que por ahora es casi lo único que necesito.











Rafael, Cádiz, 1950, dos hijos y un nieto. Vivo en Madrid y adoro el mar; escribo para no sentirme solo mientras opino sobre las cosas que suceden, las que me suceden, e invento aquellas que no sucederán nunca.
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glora dijo
Un besito Rafael... y feliz domingo!
27 Enero 2008 | 11:38 AM