Mamá es una persona mayor, es más mayor que yo aunque no lo parezca, tal vez por aspecto sí que lo sea, pero a la hora de pensar, yo soy más mayor que ella, aunque sea mi madre, o seguramente por eso. Mi madre tiene una edad muy parecida a la que yo tenía cuando sólo contaba diez años, a medida que se van cumpliendo uno se vuelve más niño, más infantil, con todo lo que eso conlleva, se cogen pataletas sin motivo y se vuelve uno un poco egoísta.
Mamá nunca ha sido egoísta, antes al contrario, pero ha pasado con nota un problema de salud, y hora quiere mimos. El martes pasado me avisaron que andaba con neumonía (y eso que la tengo dicho que no se junte con nadie que no conozca), y que una ambulancia se la acababa de llevar al hospital, cuando llegué la acababan de ingresar de urgencia, así que sólo pude hablar con ella durante unos segundos, tiempo suficiente para escuchar en sus bronquios un pitido de asfixia, como si sus pulmones estuvieran traspasados por cientos de agujas por donde se le escapaba el aire y la vida.
Pero 48 horas de observación fueron suficientes para convertir la peligrosa neumonía en un fuerte constipado algo más tranquilizador, aunque a su edad biológica, cualquier cosa puede ser peligrosa.
Tal vez les cuente un día de estos lo bien que tratan en los hospitales de la Comunidad a nuestros ancianos, aunque ahora que se acercan las elecciones, Esperanza pretenda volver a engañarnos con sus promesas en la sanidad pública, diciéndonos que en Madrid no hay listas de espera, no, ni camas tampoco.
Pero yo no he venido a hablar de eso. Yo he venido para contarles el problema que ahora se me crea, ya que debo revolucionar mi vida en aras de su bienestar, como ella hizo conmigo cuando yo tenía 10 años. Alguien tiene que cuidarla y ese debo ser yo, me niego a ingresarla en un asilo a los que ella les tiene tanto pavor, porque según dice, un asilo es un lugar dónde se aguarda la muerte de cerca, se acecha a la parca en lugar de espantarla. Y tiene razón, a la muerte no hay que darle ningún tipo de confianzas.
Tampoco deseo que mi madre vaya de un lado a otro, como un paquete equivocado de Correos del que nadie se quiere hacer cargo, ella no va a estar inaugurando casa cada seis meses, para eso está la familia y parece que su familia soy yo.
Porque resulta que mamá no se quiere venir a mi casa porque a ver qué hace con sus peces de colores ya que, según dice, es más fácil que María vaya a su casa que transportar un acuario entero a la mía. No sé si tiene razón, pero tendré que darle ese pequeño capricho para que se sienta feliz. Por otro lado, no sé que clase de migas hará mi gata con sus peces de colores, espero que todo esto no se resuelva con un desastre natural como en el National Geographic.
Y yo, que ando ya muchos años solo cosiéndome los calcetines y jugando a las comiditas como cuando tenía 10 años, y que ya hace tiempo que ando destetado de mamá, ahora todo vuelve a ser nuevo para mí y todo vuelve a comenzar. ¿No quería pareja? pues ya tengo una, una pareja de hecho. Antes era ella quien me hacía la comida, ahora, seré yo quien se la haga, si su estómago resiste.
Al margen de todo eso, no quiero perder el sentido del humor ni mi forma de afrontar la vida, que es desde hace mucho tiempo, de carácter optimista, que según dicen los diccionarios es un sistema filosófico que consiste en atribuir al universo la mayor perfección posible. Yo no sé si el universo es perfecto aunque me temo que así es, y que quizás los que no somos perfectos somos los que habitamos en él, así que de acuerdo con mi filosofía y con la definición, cuanto peor me salen las cosas más me río.
Durante esta semana me he acordado de mis amigos, de aquellos que visito y me vistan y a los que tengo abandonados, quiero pedirles disculpas por no poder hacerlo por motivos técnicos. Tengo temblores en las manos, sudores fríos, angustias como de parto, eso debe ser por el mono ese.
También tengo la cabeza como una olla exprés a la que le han tapado la salida de vapores y que por tanto, está a punto de explosionar en cualquier momento hacia el universo, palabras, frases y cuentos sin condimentar.
Pero no crean que se van a escapar de mis guisos, volveré a publicar mis cositas, así que no se me regocijen, pues atacaré de nuevo en cuanto Internet aparezca por casa, y amenazo con prepararles un sopicaldo auténtico con mucha sustancia, a ver que cuerpo se les queda.
32 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

No puedo leerte, que tengo ahora muchísima prisa y me están esperando, pero no sabes la ilusión que me ha hecho volver a verte por aquí.
Ya hablaremos.
Un besazo enooorme.
qué bonito!
Rafael,
Que lo de tu madre no sea nada, que María congenie con los peces de colores…y que tu puedas llevarte la conexión a su casa…de lo contrario te vamos a echar tanto de menos…que confieso que no sé si lo podría soportar (Mariana y Milady tampoco podrían soportarlo…pero ellas van de “dignas” y no lo dicen…yo como cortesana me proclamo…y digo porque lo siento y para nada me avergüenzo).
Muchos besos de recuperación para tu madre y para ti muchos besos de interconexión.
Cuídate mucho y no tardes
Puede que vaya de digna como dice Trini y, por eso mismo, por esa parte ineludible de la dignidad que es la honradez, me veo obligada a decirte que te echo muchíiisimo de menos y que todos los días que tardes en volver, aunque sea uno, serán demasiados.
Muchos mimos a tu nueva pareja de hecho, otros tantos a María (seguro que notará al principio el cambio) y todos los besos que soportes a tí.
PD:
A los peces de colores sólo les deseo toda la tranquilidad que su pecera y María les permitan.
Rafael, espero que tu madre se recupere pronto.
Me admira que hayas decidido cuidarla tú. Lo más fácil sería llevarla a una residencia, que no deja de ser un asilo, y que como muy bien tu madre debe de saber, aquello es el lugar más solitario y triste que puedas imaginar.
Y te lo digo con conocimiento de causa, porque yo he trabajado en una. De pago además. De esas que costaba un dineral al mes, pero donde los pobre ancianos estaban muy solos.
Muy bien cuidados físicamente, pero solos a fin de cuentas.
Un abrazo.
Uy!!! no molestes a la pobre Esperanza Aguirre que bastante tiene con llegar a fin de mes ¬¬ (logicamente estoy siendo irónica).
Espero que tu madre se recupere pronto y todo vuelva a la normalidad. Me alegro de que no pierdas tu optimismo, nunca lo hagas porque es contagioso, y más de un día y más de dos me has alegrado!
Lo de María y los pecs.... es un problemilla, intenta lo que se hace con los niños pequeños de "caca, no comas eso" aunq dudo que funcione.
No nos abandones porfitasssss, pleaseeeeeee.
un besazo!!!! tremendamente grande
quise poner sarcástica, no irónica......
Rafita,
Desde hace ya un tiempo yo estoy viviendo una etapa de cambios, entre ellos, como ya lo he mencionado, mi lugar de trabajo deja de existir el 31 de Dic. A propósito de esto mi hija mayor, que vive con su marido en otra ciudad, me dijo, "Mamá te vienes a mi casa cuando temine tu trabajo", yo dije "No, no puedo ser una carga para uds.". El marido de mi hija dijo "Tía (asi me dice), así debe ser, es la ley de la vida, primero los padres se encargan de los hijos, luego pasa el tiempo y los hijos se deben encargar de los padres, por lo tanto no se hable mas del asunto".
Qué te parece esto? Pienso que tu decisión está muy bien tomada, aunque sea, como dicen mis hijos, "la ley de la vida", a muchos se les olvida y dejan a sus viejos a la deriva y a su suerte.
Bravo Rafael!! Tu podrás hacerlo, verás que ambos, María y tu, estarán bien con tu madre y los pececitos, María podrá mirarlos a traves del vidrio y fantasear con convertirlos en un exquisito plato y tu podrás hacer gala de tus talentos en la cocina todos los días.
Un beso
B
.
Pues nada Rafael! a recordar viejos tiempos junto a tu madre. Yo pienso como tú, mientras mis padres vivan no me gustaría que tuviesen que vivir en un asilo o residencia o lo que sea...
Me encanta tu visión de la vida, ese optimismo sopla como brisa fresca.
Seguro que María congenia con los peces de colores, tu convéncela de que están mucho más ricas las sardinillas en conserva, seguro que no será difícil.
Te esperamos como agua de mayo. Queremos relatos! queremos historias! queremos artículos! jajaja, ya paro ya paro.
Que estoy de un pedichón esta mañana....
Muchos besos!
Mariana
Yo también ando con el tiempo limitado.
Un beso
Gracias Sansar.
Trini
ya no es nada un catarro muy fuerte que hay que cuidar, no sé si los peces se comerán el turrón.
Milady
En realidad no me he ido, lo que pasa es que me escapo y me paso por LC para ir dando salida a los vapores de mi olla a presión, y con suerte, pasarme por vuestras respectivas casas, pero todo muy rápido.
Un beso.
Darunia
no había otra solución, ni puedo dejarla en casa sola, ni puedo enviarla a una residencia, ella se niega, aunque ni siquiera lo hemos hablado, pero sé como piensa sobre eso, además, tiene su casa, y en ella se quedará mientras se pueda.
Un abrazo
Laura
intentar que un gato no quiera atrapar los peces para comérselos es ir contra la naturaleza, yo lo haría si fuera gato.
No te preocupes, no te vas a librar tan fácilmente de mi.
Un besote gordo
Lochness
Creo que es lo que debo hacer, aunque mi vida pase de la normalidad absoluta a la responsabilidad de ocuparme de ella, pero así debe ser, aunque se me cierren muchas cosas que tenía previsto.
Es lo que hay. Tienes un yerno de lo mejor, no creas que todos tragan con eso, además son situaciones distintas aunque parecidas. Siento lo de tu trabajo, espero que se arregle pronto.
Un beso
Patrus
Estoy seguro que lo de María y los peces va a traer consecuencias... para los peces. Ya la he pillado varias veces olisqueando la pecera y una vez intentando meter la pata dentro. Esto no pinta nada bien.
Besos
Amigo hacemos la misma tarea y todo con mucho placer, nuestros padres son únicos y en especial nuestras madres. Ya sabrás que hacer con los peces.
Saludos
Antonio
No les doy mucha vida, María es una gata muy juguetona, sólo quiere jugar y estoy seguro que si atrapara uno, no se lo comería, pero el instinto animal es como es, así que ya veremos.
Un abrazo
Hola Rafael
Soy Olvido, nací en Cádiz hace unos cuantos bastantes años y chico que gran cosa, mirando blogs, llegué al tuyo por casualidad y me ha encantado.
Tienes una sensibilidad, un saber contar las cosas tan bien que aunque no suelo llevar sombrero como digo yo... me lo pongo y me lo quito ante ti, corazón solitario, eres de los buenos... y... los buenos siempre ganan forastero.
Saludos de esta gaditana
Un abrazo.
Seguro que formais una familia expléndida, los peces, la gata, tu madre y tu....pero como en todas, hay roces..aunque mas quisiera tener la gata con los peces jejejeje
Rafael,
Un consejo: tienes que tomar nota de cada pez, su especie, tamaño y color, asi cuando María haga de las suyas tu puedes ir a la tienda de mascotas mas cercana y arreglar el problema sin que se note.
"ojos que no ven, corazón que no siente"
besitos
B
Rafael
te dejé algo en mi blog
Un beso,
B
Olvido
Hola paisana, muchas gracias por esos comentarios tan agradables que te agradezco.
Un abrazo
Srta. desconocida
Espero que los roces sean sólo entre María y los peces, y que la sangre no llegue al río, ni siquiera a la pecera.
Lochness
Pues no es mala idea, tendré que pensar en algo por el estilo por si hay bajas. Tomo nota.
Un beso
Estoy visitando cada vez que puedo a alguno de mis amigos, hoy te ha tocado a ti, pero lo cierto es que intento ojear lo maximo, pero es un poco complicado devido a lo prolifico que eres y a mi falta de tiempo, es un coctel fatal, pero he querido visitarte en este post primero porque entindo tu mono, yo lo estoy pasando actualmente y segundo para decirte ue me parece muy valiente por tu parte que decidas cuidar a tu madre, es algo que esta en desuso, pero estoy segura de que sera muy enriquecedor para ambos, aunque como es natural sea dificil, pues la convivencia lo es y mucho más cuando se esta acostumbrado a vivir solo, como parece ser el caso de los dos, pero estoy segura de que con el cariño que pones todo saldra estupendo.
Se muy feliz y disfruta de tu madre todo lo que puedas.
Salud y Paz
Superabuela
Me das una gran alegría al pasarte por esta tu casa, si hubieras avisado te habría traído unas pastas y te hubiera hecho un aromático chocolate, en fin, otra vez será.
Pues sí, ahora formamos una familia de lo más atípica: mamá, yo, María y los peces de colores, sólo nos faltaba un loro para que María estuviera a sus anchas.
Sabía que tarde o temprano acabaría viviendo con ella, es natural, demasiado tiempo ha vivido sola y ya tocaba.
Un beso muy fuerte
Salud y Paz
Te admiro;por la decision que has tomado
hay que ser muy valiente.Pues la convivencia
es dificil;mas hoy dia.Que todos vamos a la
nuestra y somos egoistas(de nuestro espacio)
Pero,cuando lo has decidido;sera por que has
meditado bien los cambios que esa decision
generaran en tu vida.
En cuanto a la gata solo hay que comprar un
acuario tapado y pueden convivir perfecta-
mente(incluso sera una distracion y novedad
para tu gata)
Por cierto;sabias que la mayoria de los buenos
escritores,tienen o han tenido como mascotas
gatos.
Kassandra
Soy consciente de que era mi obligación hacerme cargo de mi madre aunque eso me está quitando un tiempo increíble para poder escribir y visitar con la frecuencia de antes a mis amigos de LC, espero que pronto todo vuelva a la normalidad.
Bueno, tengo gata, así que ahora sólo me falta saber escribir.
Un abrzo
Asi que solo te falta saber escribir.
( Don modesto baja),(es broma).
No soy una expecialista en escritores.
Solo se que me gusta leerte.
Kassandra, eres muy amable, gracias por tus palabras.