Siempre he sido un tipo con mala suerte, con tan mala suerte que si les contara las cosas que han y me han pasado no se lo creerÃan. Y si la mala suerte hubiera recaÃdo solamente sobre mÃ... pero lo malo es que los que me rodeaban también se revisten de un halo de malapata. Desde pequeño siempre he tenido problemas con todo el mundo por culpa de mi extraño poder, con lo que eso marca a edad tan tierna.
Pero no pienso contarles mis infortunios infantiles, háganse a la idea de que sobre mi cabeza siempre habÃa una nube gris, casi negra, lloviendo, una marejadilla en el Cantábrico de mi cabeza, un pié sobre el Mediterráneo y otro en el Golfo de Cádiz.
Si jugábamos un partido de fútbol contra el colegio rival, mi equipo ganaba 14-0 hasta que entraba yo de refresco y acabábamos perdiendo. Con decirles que me llamaban Pierre en clara referencia a aquel personaje de dibujos animados de la tele Pierre Nodoyuna, está todo dicho.
Pero no quiero abrumarles con mi triste historia de la infancia. Hoy la mala suerte continúa, sin ir más lejos hace dos meses en plena ola de calor, decidà ir a ver unos campeonatos de natación. Ya estaba todo dispuesto, las corcheras, el cloro, las banderitas, los nadadores, hasta jueces habÃa, con el "yuyu" que me dan a mà los jueces. Yo estaba con mi bañador favorito, mis chanclas y un paraguas dentro de la mochila por si acaso, donde también llevaba un bocadillo de tortilla. Pues a la media hora de estar sentado descargó un chaparrón espantoso con granizada final incluida. ¿Cómo se puede ir a la piscina con paraguas? DecÃan que era el aguacero del milenio, cosa que yo no habÃa oÃdo desde el trasvase del año 2000 al 2001, donde todo era milenario; llovÃa con tanta fuerza que la piscina comenzó a llenarse de agua hasta que se desbordó y comenzó a subir por el graderÃo, nos pusieron unos manguitos en los brazos y suspendieron la competición. Por el agua, ¿se lo pueden creer?
Yo nunca habÃa visto que cerraran una piscina por la lluvia, ¿si la gente va a mojarse qué más da que sea dentro o fuera? Pues aún asÃ, la cerraron porque decÃan los socorristas que habÃa hasta olas dentro de la piscina. Que mala suerte, seis meses de sequÃa y el dÃa que se me ocurre ir a la piscina, llueve. Si lo hubiera adivinado hubiera ido antes para que se apagaran los incendios de Galicia. Tendré que ir más veces. Por la noche dijo Rajoy en la tele que eso habÃa sido cosa de la imprevisión de Zapatero. Menos mal, ya creÃa que habÃa sido yo.
Pero a pesar de eso tengo que reconocer que soy un tipo con mala suerte, un gafe, una vez fui al médico y se lo dije, a ver si podÃa hallar un remedio a mis supersticiones catastrofistas:
-¿Qué le sucede? -me preguntó el médico mirándome con fastidio por encima de las gafas.
-Doctor... soy un gafe -dije con dramatismo.
-¿Un gafe? ¿Cómo lo sabe? -me preguntó el galeno con cierto recelo, temeroso de que yo le hiciera algo malo, que le echara un mal de ojo o algo parecido.
-Porque todo me sale mal, además, creo que mi mujer es más lista que yo, mis hijos son más listos que yo, todo el mundo es más listo que yo.
-Pero eso no es ser gafe, eso es no tener confianza en si mismo y piensa, equivocadamente, que todo el mundo es mejor que usted.
-¿Y cómo voy a tener confianza en mi, si todo me sale mal?
No me contestó a eso y acto seguido empezó a hacerme preguntas raras, los médicos son asÃ, contestan a lo que quieren y hacen toda clase de preguntas sin sentido para llegar al final y decirte lo que ya sabÃas desde el principio:
-¿Dónde le duele?
-En todas partes, en la calle, en el cine, en casa, en el mercado, en El Corte Inglés, en...
-No, no, me refiero en que parte del cuerpo le duele.
-¡Ah! Pues me duele aquà -dije señalándome las junturas de la pierna.
-Pues no se toque. ¿Y... hace mucho tiempo que le duele ah�
-Pues hará un par de años, desde que me caà por las escaleras de casa.
-¿Se cayó? ¿Cómo fue eso?
-Dormido, estaba dormido y me escapé de casa sin querer, era de noche, y me caà sin darme cuenta, ya digo. Lo sé porque amanecà sobre el felpudo de la calle, como cuando mi mujer me echaba de casa.
-¿Su mujer le echaba de casa?
-SÃ, ya ve usted.
-¿Y le sigue echando de casa?
-Desde que me separé no ha vuelto hacerlo, pero me sigo cayendo por la escaleras.
-Ya, bueno, será usted sonámbulo. A ver ¿Sueña usted mucho?
-¡Huy!, constantemente.
-Quiero decir, por las noches, cuando se acuesta.
-Algo menos, solo cuando me duermo.
-Ya, claro.
-Pues tómese un par de Aspirinas después de dormirse y ya verá como se le pasa todo.
-Pero doctor, ¿cómo me voy a tomar dos Aspirinas dormido?
-Si es usted sonámbulo, no tendrá problemas con eso, y si no lo es, no le harán falta.
Nunca he sabido como los médicos pueden saber lo que tienes sin mirarte, seguramente porque también ellos son más listos que yo, la cuestión es que me fui de la consulta peor de lo que entré, yo fui porque era gafe y salà con dolor en la pierna y encima sonámbulo. ¡Qué mala suerte!
Nunca he sabido si detrás de la tempestad viene la calma o es al revés, por ejemplo, después de lo de Oriente Próximo, ¿vendrá la calma o la tempestad se trasladará a otra parte? Sobre esto hay quien dice que la sangre nunca llega al rÃo, y como ya dije hace unos dÃas, no sé que pensarán de eso en Oriente Próximo. Yo no entiendo como siempre estamos metidos en guerras si yo no estoy cerca, debe ser que lo de las confrontaciones bélicas no son cosa mÃa, debe haber más gafes por ahÃ, seguro que El Gran Cuatrero de la Casa Blanca tiene algo que ver.
Es como lo de la botella medio llena o medio vacÃa, todas las botellas suelen estar vacÃas al principio, luego alguien las llena y otros se dedican a vaciarlas. Yo sin embargo todo ese proceso me lo salto, como soy gafe siempre las veo vacÃas, ¿habrá estado cerca El Gran Cuatrero vaciándolas? A todos los republicanos les da por lo mismo, Reagan también le daba a la damajuana y todo su afán era amenazar con apretar el dichoso botoncito desde el despacho oval.
Yo creo que el gafe tiene mucho que ver con el estado de ánimo, si uno está triste, deprimido, sólo, es seguro que su estado anÃmico atrae el mal fario, asà que me he propuesto abandonar mi mala suerte y ver las cosas con optimismo, y lo mejor para eso es jugar a la Primitiva y dejar de comprar el periódico; va a ser eso, que la culpa de todo la tiene El PaÃs y por extensión El Mundo, que es donde vivimos. Menos mal que han aparecido más planetas en nuestro sistema solar, siempre han estado ahà pero nadie los habÃa visto hasta ahora. Que bien, ya tenemos más planetas para destrozar cuando terminemos con este.
¿Ven? No tengo remedio, ya estoy otra vez triste y "cabreao".
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Buen post Rafael, espero que estés de "coña", los médicos han dejado algunas cosas -para mal- y cada vez es peor, pero eso tendrá sus consecuencias y hará el sistema tambalear, seguro que si.
Todo esta en tu mente, lamentablemente es asÃ.
Saludos
No es tan mala suerte como cres, la tortilla de patatas no se te encharco, ni se estopeo, asi que no esta todo perdido. La cara del "mal folla" que tiene la Condi no es culpa tuya. El que Jose mari no encontrara sus armas de destruccion masiva tampoco es tu culpa.
En conclusion yo creo que exageras.
Salud y Paz
Antonio, pues claro que es de "coña", no se puede tener tan mala suerte. Son cosas mÃas.
Súper, ¿seguro que no es culpa mÃa? No sé, no sé, ya te contaré el próximo dÃa que vaya a una piscina... si salgo vivo y no provoco un tsunami.
La verdad es que me has causado una gran sonrisa. Gracias por ello.
Besos.
HacÃa algún tiempo que no nos cruzábamos, gracias a tà por venir.
Besitos
Tienes razón, hace buen tiempo que no te comentaba algo. He he estado muy ocupada últimamente. Un besito.
No te preocupes, alascaidas, yo tampoco he comentado mucho en tu blog, aunque te he leido y sé de tus problemillas.
Todo pasará
Un besito,cielo