Ya sé lo que ocurre con las mini encuestas de agosto en El País: los lectores contestan de broma, como están la mayoría de vacaciones, no puede ser cierto que hablen en serio, a no ser que sea yo -cosa más que probable-, al que se le haya salido un poco la junta de la trócola, que no sé lo que es ni donde está, pero que tiene que estar en algún sitio.
Según comenté hace poco, el primer día comenzaron preguntando ¿a quién le gustaría ver en bañador? con los sorprendentes resultados ya sabidos. La siguiente pregunta fue:
¿Compraría un piso en la urbanización de Seseña? El 16% dijo que sí, porque les recordaba a las ciudades de los pioneros del salvaje oeste, que ya saben, eran aquellos poblados de madera tan encantadores, de calles embarradas en invierno y al churrasco en verano, y en donde podías salir del saloon con los pies por delante en cuanto al más rápido al oeste del Miissiissiippii (alguna letra habré acertado), se le pusiera en los güevos, lo mismo que hace hoy día el cuatrero de Busch y su cohorte de tahúres y rápidos pistoleros ventajistas, todo al más puro estilo americano del norte en el salvaje oeste; sigamos, el 19% ha contestado sí, porque sólo bebe agua embotellada, que yo me imagino que la ducha se la harán con un sifón, y el 65% ha dicho que otra hipoteca no, gracias, sin duda la respuesta más sensata teniendo en cuenta los tipos, que son unos tíos con mucho interés por el dinero de los demás.
¿A quién enviaría usted de vacaciones una temporada? El 7% a dicho que a Thomas Gravesen porque necesita relajarse, yo además le quitaría el cuchillo de los dientes y le cambiaría las guadañas por pies normales de futbolista; el 9% a El Koala, y a mi que este tío me cae bien, hasta me iría con él de vacaciones, siempre que no montara un pollo en el corrá; el 40% ha elegido a Ehud Olmert y el 44% al personal de Iberia. Pero aquí la pregunta está claramente mal hecha, o yo la haría de otra manera, yo preguntaría ¿dónde enviaría de vacaciones a Olmert y a la panda de maleantes de Iberia? yo los mandaría al castillo de If, la isla de Edmundo Dantés, para que no regresaran jamás, y dejaría que sobrevolaran todo tipo de aviones, incluso los de la CIA, para que se jodieran desgañitándose pidiendo auxilio.
¿A quién le quitaría todos los puntos del carné de conducir? Como siempre tres supuestos, Mel Gibson, Michael Schumacher o al que inventó el carné por puntos. A este último yo le daría una paliza, punto. Pero ninguno de estos me interesa demasiado, yo le quitaría el permiso de conducir directamente a Farruquito por conducir sin carné, hacerlo a 80 kilómetros por hora en una calle limitada a 40, por saltarse un semáforo en rojo, por saltarse un paso de cebra, por saltarse a una persona, por darse a la fuga sin auxiliar a la víctima, y por mentir, diciendo que conducía su hermano, que por cierto era menor de edad. De paso, metería directamente a la cárcel a la jueza María Ángeles Sáez que lo condenó tan sólo a 18 meses de cárcel por unos pocos delitos sin importancia, que naturalmente no cumplió por no tener antecedentes. Pobre inútil, tantos años estudiando para nada.
Como todo es opinable y cuestionable, me da por pensar -sin que sirva de precedente-, en que el dinero lo hace y lo puede todo, máxime cuando se trata de eludir la justicia.
Si yo hubiera infringido todas esas normas ya estaría en la cárcel, pero yo no tengo un duro y no puedo comprar nada, ni siquiera la justicia que está tan barata.