Estos buitres (periodistas del cotilleo, que no del corazón) se frotan las garras y se limpian los picos cuando algo así sucede; el drama y el escándalo del que ellos se nutren les supone más trabajo, y que nadie les mueva la silla durante meses, la muerte de Rocío Jurado les ha supuesto una renovación de contrato.
Pasó cuando murió Carmina Ordóñez, un año hablando de la difunta en la que la mayoría de las veces, no salió muy bien parada, a pesar de que todos la querían un montón. ¡Hipócritas! Se oyeron cosas como que bebía de todo y esnifaba y fumaba de todo, eso sin contar con su promiscuidad, parece ser que coleccionaba novios. Lo que hubiera de cierto es algo que a mí personalmente ni me va ni me viene, bajo el lema que tengo adoptado, de vive y deja vivir, no me interesa la vida de nadie mas allá de lo estrictamente natural, no me importó lo que hizo en vida con su vida, como para interesarme de sus andanzas después de muerta. Esa misma actitud de respeto deberían adoptar todas esas víboras de lengua bífida... bueno, que he dicho que eran buitres, bueno da igual, ustedes ya me entienden.
Pues ya les advierto que en el caso de Rocío Jurado va a pasar algo parecido: baterías interminables de programas in memoriam, películas, filas de gentes apuntándose en la ventanilla de "Yo la conocía mucho, si supiera lo que me hizo...", para pasar por el programa, contar cuatro cosas y de nuevo a pasar por ventanilla esta vez para cobrar. Es un negocio redondo para las televisiones y periódicos que no tienen más que tirar de su filmoteca-hemeroteca respectiva, y ya tienen para entretener al personal dos o tres horas, presupuesto gratis total y encima a cobrar publicidad. La discográfica no se quedará atrás y aprovechando el percance, lanzará las obras completas en una edición especial remasterizada, el último grito de la cantante en triple CD-DVD.
Hace un par de días, en Antena 3, un seudo periodista, compungido, medio lloroso, triste, de luto riguroso y hasta con corbata, negra, y al que tengo el gusto de no conocer ni como se llama, pronunciaba unas palabras a modo de homenaje y ofreciendo su más sentido pésame a la familia, y por lo que parece, a sí mismo de tanto que sufría. Pensé que el roce hace el cariño y que algunas veces el trabajo de unos y otros acercan, unos por pesados y otros porque se rinden y ya no pueden más ante tanto acoso: si no puedes con tu enemigo, únete a él. Dos días después, sólo dos días después, el mismo "periodista" preguntaba a un señor de cabello blanco, que resultó ser el primer manager de Rocío cuando esta empezaba, que si había tenido algún "desliz" la Jurado durante su estancia en México. El hombre, con mucha educación, contestó que él sólo era su manager y que eso pertenecía a la vida personal de la cantante. Así que el compungido periodista, ya andaba tratando de mirar debajo de la alfombra, a ver si encontraba algo suculento. Hasta ahí llegó su dolor.
Ayer en "Telele" 5, ya se oían voces de algún "amigo" de la cantante decir que tenía mucho genio, aunque se le pasaba enseguida, que a los ocho minutos ya no era nadie, pero que ese pronto... que si gastaba el dinero en esto, en lo otro. Dios que país el nuestro.
Así que esto es lo que hay:
"El jueves lloré amargamente la muerte de mi Rocío Jurado, fui al agotador velatorio nocturno, a su entierro y me despedí con lágrimas en los ojos de todos sus familiares, con una pena muy grande. Pero hay que trabajar y como un vulgar mercenario, me quito la corbata negra y me pongo el chaleco antibalas con colores de camuflaje. Entonces ya estoy en mi ambiente, se me olvidan mis principios, bueno, nunca los tuve. Ya es hora de preguntas con más sustancia, de esas que quiere el gran público, nada de lloriqueos y sentimentalismos y al ataque, a no dejar títere con cabeza".
Y así es como se ganan la vida esta gente, haciendo del drama un espectáculo, sacando a la luz aquellas cuestiones que cada uno guardamos en nuestro cajón personal, para enseñárselo a los más íntimos, o para ocultarlos para siempre porque sólo son míos. Pero ellos meten la mano sin permiso y eso no me parece ético, dejemos a los muertos en paz por respeto y por caridad hacia los familiares. Dejen los trapos sucios que los laven en familia, ¿a quién le puede interesar? y si a alguien le interesa la vida de otros, que se mire la suya propia a ver que ve, es posible que también tenga cosas que ocultar y que no le gustaría que salieran a la luz.
El viernes, Ana Rosa Quintana, se quejó públicamente diciendo que estaba harta de que todo el mundo le diera clases de ética. Será porque las necesita. Si uno no tiene luces suficientes para escribir un libro, puede recurrir al plagio si no se tiene ética; si no se tiene ética, se puede echar la culpa al que copió el manuscrito, diciendo que fue él quien se equivocó, se puede echar la culpa incluso al ordenador, diciendo que fue un error informático.
Ética es la conducta, moral, norma, comportamiento, deontología, por el que se rige una persona, naturalmente no es una regla exacta, los hombres y mujeres somos maleables, sobre todo delante de una buen fajo de billetes de 500€, pero quién más quién menos, tenemos unas reglas básicas que seguir para estar a gusto con nosotros mismos. Aún quedan idealistas que no se venderían por nada para seguir teniendo la libertad de elegir, aunque digan que todos tenemos un precio. A mí que me pongan uno y ya veremos, claro que yo no tengo nada que vender.
Creo que todos estos profesionales que buscan el escándalo y el fallo en el otro como medio de vida, tienen muy poco de éticos y de civilizados, claro que todo eso a quien le importa, mientras tengan en sus ojos las distintas tonalidades del color del dinero.