No hay nada mejor que observar a un político para hartarse de reír... bueno, sí, pero tal vez este otro: antes se coge a un mentiroso que a un cojo, pues también podría valer.
Bueno, en fin, si de lo que se trata es de sacarle punta a las cosas de los políticos, nada más fácil. La política cobija bajo sus alas a los mayores mentirosos y mentiras de toda la historia. Servidor, que vive en Madrid, tiene la "suerte" de tener como mandamases a políticos conservadores, aunque ellos digan que son liberales, eso es algo que no se lo creen ni ellos, pero ya digo que los políticos mienten mucho, tanto que a veces ellos mismos se creen lo que no son; a mi en realidad me gustaría un gobierno más de izquierdas, uno anarquista-republicano sería perfecto, aunque me llamen carca porque esas tendencias ya no se llevan; pues sí, soy un carca, pero me gusto.
Bueno, a ver, que me lío. Leo en mi periódico de siempre, quiero decir el habitual (todos los días compro uno), en letras muy gordas y en negrita, para que destaque bien:

"Aguirre promete mantener la actividad teatral en el solar que ocupa el Albéniz".

Y luego en letras más pequeñas:

"La presidenta de la Comunidad es partidaria de edificar una nueva sala en el mismo sitio..."

Leo la noticia y necesariamente busco algo que me explique mejor los titulares, así que leyendo un poquito más abajo ya me quedo más tranquilo:

"Mientras yo sea presidenta..."

Acabáramos, se trata de "eso", a ver, que sigo:

"...se va a mantener la actividad teatral en la manzana donde estaba el Albéniz".

Así que se derriba el teatro Albéniz para edificar otro, que además, en un arranque de originalidad propia de un político, seguro que se llamará Albéniz.
El 15 de mayo ya indiqué en el post "Leñadora asesina", lo que decía la susodicha "Esperrancia" Aguirre: "Mientras yo sea presidenta, no se va a talar ningún árbol más". Lo mismo que ahora pero con un teatro.
Habrá que ver que hará la presidenta con el teatro, como sus promesas para con él sean como con los árboles, habrá que echar el telón para dar por finalizada la sesión. Si es que todo lo que no sea construir bancos e hipermercados no es rentable. O un todo a 100, algo bonito.
Decía ella que no se talarían más árboles, pero tres páginas más tarde leo lo siguiente:

"Arrancadas 80 mimosas en Aluche para reparar un carril bici".

Bueno claro, es que no es lo mismo talar que arrancar, como no es lo mismo estar viendo que estar mirando. "80 acacias de la especie Deabalta, árbol conocido en Madrid como mimosa, han sido arrancados de sus alcorques en la calle Valmojado, en Aluche, en el curso de una actuación de una contrata municipal para reconstruir un carril bici mal diseñado. A otros 120 árboles de la misma especie les aguarda el mismo destino, según han denunciado fuentes de Ecologistas en Acción. Un portavoz municipal asegura:

"Los 80 árboles han sido transplantados en una zona ajardinada entre el paseo de Extremadura y la Casa de Campo".

Pues muy bien lo de arreglar el carril bici, cuantos más kilómetros haya de estas superficies, mejor. ¿Pero cómo buscar el lugar donde han ido a parar los árboles arrancados? Teniendo en cuenta de que se trata de una extensión de tales dimensiones entre el paseo y la Casa de Campo, es como buscar la famosa aguja, esa que se perdió en un pajar y que todavía andan buscando. Pues esto igual, seguro que si me pongo a buscar jamás encuentro los árboles; si es que hasta para ser árbol hay que tener suerte, pero estos han nacido en Madrid. El peor destino posible.
Así que la señora presidenta, mientras siga siendo presidenta, seguirá mintiendo y engañando que para eso es una política, derribando un teatro para hacer otro nuevo, talando y arrancando árboles, mientras el del consistorio, seguirá emperrado en destrozar el entorno de Recoletos paseo del Prado con nuevas vistas más modernas, sin tener en cuenta que la historia cuenta y que esta, cuando se pierde, se pierde también la idiosincrasia y el carácter de una ciudad.
Hmmmm, algo se llevarán entre las uñas con tanto derribo y construcción, algún chaletito, cualquier pequeño detalle de los contratistas de tanta obra de remodelación. Como esto siga así, dentro de pocos años Madrid va a ser un solar, pero para entonces ellos ya tendrán en la sierra su chalet con vistas.