Hoy he recibido el dictamen técnico facultativo de la Comunidad de Madrid, con mi nuevo grado de discapacidad, que se eleva al 51%.
Y eso me crea una duda razonable como dicen los abogados o los fiscales en los juicios; "una duda razonable", ¿y eso que significa? Pues que tengo que seguir trabajando aunque el corazón se me salga por la boca, y a que cada vez que termine el día sin vender un puñetero seguro (por teléfono, que eso es morirse para poder colar uno), me llame la jefa y me tire de las orejas, es muy dulce y tierna mi jefa, pero ella también es una mandada y sólo hace su trabajo (y sé de buena tinta, que nos tapa todo lo que puede, un amor, ya digo). Pero eso no impide que el resultado sea subida de tensión, taquicardias y demás asuntos propios del corazón, de mi corazón, que no aguanta saber si voy a ser despedido hoy, mañana o pasado mañana, o lo voy a ser con carácter retroactivo.
Entonces me entra la duda razonable, esa sensación de que yo no debería estar aquí, yo tendría que estar en mi casa pintando la mona o escribiendo, que las dos cosas me gustan, y ambas me han dado pequeñas satisfacciones que no me ha dado jamás la vida laboral. Y sin embargo, me hallo en la oficina tratando de engañar a los posibles clientes, haciendo todo lo posible para colocarles un seguro de vida, de accidentes, o del hogar, exprimiendo mi cerebro en directo y sacando todo el vocabulario guardado en la memoria para tratar de convencerles.
Y mientras todo eso sucede, yo me pregunto que parte de mi cuerpo es la que está trabajando, que porcentaje es la que trata de endosar un seguro al potencial cliente.
Es más, tengo la duda razonable y por tanto, he de preguntar al facultativo la próxima vez que le vea, que qué parte de mi cuerpo es la que está discapacitada, la parte de arriba o la de abajo, porque a mi, funcionar me funciona todo, a trancas y barrancas eso sí, pero funciona.
Si es la parte de arriba, con todo lo que contiene, mal asunto, porque en esa parte de arriba tengo el cerebro, y dentro de él, los cinco sentidos que son los que me mantienen con la sensación de que estoy vivo y coleando, una sala de máquinas con todos los obreros acicalando mis neuronas a pleno rendimiento. Algunos se han jubilado antes de tiempo, justo lo que yo persigo.
Si es la parte de abajo, mal asunto también, porque en esa parte de abajo tengo... bueno, tengo algo que me hace ser feliz de vez en cuando, y también hacer feliz a alguien, las menos, que uno, hay que reconocerlo, ya no es lo que era si es que alguna vez lo fue.
Yo no sé si me estoy explicando, pero en definitiva a lo que voy es que yo no siento por ningún lado esa discapacidad de la que habla el informe, y sin embargo, la tengo; pero yo no siento nada ni por arriba ni por abajo, o sea, que ese 51% debe estar repartido por todo el cuerpo y ser algo global, con lo cual, se nota menos.
Lo malo es que en el fondo van a tener razón, porque cuando uno no siente nada, ni tan siquiera las "piennas" como decía el troglodítico aquel, (por respeto, me niego a utilizar la palabra subnormal), es que algo no va como debiera.
Si tengo que elegir entre la parte de arriba o la de abajo, entonces se me crea una duda razonable, pero elijo la parte de arriba, prefiero tener la posibilidad de pensar y de decidir que voy a hacer conmigo hasta que sobrevenga el apagón general.
Con la parte de abajo no tengo ni la menor idea de lo que voy a hacer, ya veré. Además, como París me queda lejos, siempre me quedará el citrato de sildenafilo, más conocido y comercializado como Viagra. Bendito sea.
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Veo que tenemos más cosas en común de lo que creía. A un servidor, después de una operación para extirparme un tumor medular, me "dieron" un 46%. Eso fué en 2001. Como la cosa es degenerativa, una reciente revisión por un perito médico ha arrojado un 62%. Pues bién, tambien tengo yo muchas dudas razonables de esas, porque también tengo que seguir trabajando si quiero pagar la hipoteca y sacar adelante a mi familia.Sobre todo tengo la duda de ¿qué era lo que iba a hacer para ayudarnos a los discapacitados este gobierno?, porque en la campaña electoral, se le llenaba la boca al ahora presidente, con el tema de los discapacitados...¿?
Salud
Yo también eligiría la parte de arriba...le saco más partido, aunque no niego que echaría de menos a la de abajo con la que tan buenos ratos he pasado.
Este gobierno, como todos en precampaña, prometen mucho, que para eso hacen un programa, que por cierto nadie lee, pero el cual es imposible cumplir. Está el proyecto ese de dependencia, pero no cubre vuestros casos, porque aún os queda porcentaje utilizable.
Te has explicado perfectamente, y eso debe de ser que ese 51% no ha afectado a la parte de arriba. Egoístamente prefiero que no te afecte esta parte, para así poder disfrutar de tus escritos en la coctelera.
"Siempre nos quedará el viagra...."
Besotes
Sònia
Pepe, no sabes como te entiendo, o sí, sí que lo sabes, pero hay que seguir tirando "palante" como buenamente se pueda. Me gustaría jubilarme después de tantos años cotizados (más de 35), ya he hecho todo lo que debía y podía, y ahora, despues de dos infartos y varias anginas de pecho, problemas graves de estòmago por la medicación, pues eso, a trabajar arrastrando las piernas y todo lo que sujetan. Hay muchas promesas que aún no ha cumplido este Gobierno, que según mi criterio no lo está haciendo mal del todo, por lo menos en el aspecto social, pero a los que tenemos esa falta de funcionalidad, nos deberían dar un poco de cuartelillo.
Un abrazo Jose y cuídate.
Uncultivador, esa es la pega, o el problema, que según el informe estoy -estamos- aptos para seguir trabajando, pero en i caso ¿cómo se mide el estado de ánimo cuando se sabe que sobre tí hay una espada de Damocles que puede caer en cualquier momento?
El corazón no avisa, te da el "tabardillo" y a montar el pollo en la calle, en el cine o en la cama... sólo. Luego me da un corte saber que todo el mundo me ha estado mirando, ahí tirado en el suelo, todo el mundo opinando, "hay que hacerle esto; no esto; bah, dájale, si está borracho; que no hombre, que es epilepsia; que va a ser epilepsia, es un drogata"
Joder, sea lo que sea, llamen a una ambulancia, o es que un borrachín o un drogata no tienen derecho, hombre ya.
En fin, que monto un espectáculo que te mueres.
Saludos
Gracias Sònia, yo también pienso que es mejor poder pensar y discernir y tener la mente clara; lo "otro" tiene arreglo, pero si no hay lucidez en la cabeza y esta no funciona...
Besitos cielo
Creo que se entretienen en otorgar grados de discapacidad como quien tira caramelos desde una cabalgata. No me refiero a cantidad, sino de forma indiscriminada. No eres apto para algo, pero en cambio para otras cosas sí...y que coincidencias que quien sale beneficiado de las que si se "te permiten" hacer no eres tú precisamente.
De todas maneras, hay muchos "discapacitados" de la parte de arriba que no están diagnosticados por nadie y que directamente deberían estar encerrados.
Pero esa es otra historia...
Tómate las cosas con calma, aunque en el negocio comercial a veces cuesta ;)