Está el PP que no tiene desperdicio, o quizá todo lo contrario, está para tirarlo a la basura por lo poco que vale y lo poco que aporta a la sociedad, ¿para que lo queremos?
¿Pero... que haría yo sin él? No digo que si no existiera habría que inventarlo, eso no, ¡que horror! ¿pero cómo iba yo a divertirme si no, viendo las "fachotadas" que hacen a diario a los que nos aplicamos mirando lo que hacen sus señorías?
Me quería referir a esa banda de hipocresía que anida tras una gaviota, pobre, ¿qué habrá hecho ella para ser elegida como anagrama de una partida de indeseables descerebrados. Prometo que cuando el partido desaparezca, la adoptaré, la cuidaré y la mimaré, para resarcirla de tantos años de vilipendio. Para que vean que no soy rencoroso, además, que culpa tiene ella.
Pues nada, que ese partido ha tachado a Moratinos de "arrogante y de despreciar al Parlamento". Me pregunto qué habrá hecho el ministro, aunque conociendo al partido del no permanente, cualquier cosa. "Alo mojó" se ha tirado un pedo y se lo ha dedicado a la oposición; o se ha dormido, pero no creo porque eso lo hacen todos.
Pues resulta que el ministro Moratinos ha llegado tarde al Congreso TRES MINUTOS, que se dice pronto. Claro, como no se va a decir pronto si son sólo tres minutos. ¡Cachis...! Entonces dijo el diputado del PP Jorge Moragas "que la oposición no está aquí para esperar al ministro, que tiene la obligación de estar en el pleno del Parlamento".
La vicepresidenta del Congreso, Carmen Chacón, pidió la posibilidad de aplazar el debate unos minutos para esperar al ministro, dado que según dijo a través de los micrófonos, "estaba llegando".
Pero la consabida intransigencia habitual de los partidos de derecha, no permite esa mínima cortesía parlamentaria. Y como no, Martínez Pujalte, expulsado por cafre la semana pasada, clamaba porque no se podía esperar.
Lo que motivó el enfado del PP, fue que el ministro había dejado la sala de plenos en cuanto terminó su intervención en la sesión de control, para desplazarse al Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Exteriores, junto a la Plaza Mayor, y no muy lejos del Congreso, donde empezó a recibir a los ministros africanos que participarán hoy en una conferencia sobre terrorismo de la ONU. De regreso a las Cortes, encontró un tráfico denso, normal en la capital, que fue la que motivó el retraso.
"Existe una tendencia clara del Gobierno a eludir el control del legislativo y, en el caso del señor Moratinos, un desprecio al Parlamento y a los miles de accionistas de Repsol-YPF, que tienen un interés especial en este asunto. Malo es que el Gobierno de Evo Morales humille al Gobierno español, pero peor aún es que el ministro humille al Parlamento", dijo Moragas.
Se da la circunstancia de que el miércoles pasado Moratinos "por cortesía parlamentaria", esperó 45 minutos al portavoz de exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, que llegó tarde a una comisión.
¿Qué fue lo que realmente molestó a los chicos del PP, el retraso en sí, o que el ministro dejara el Parlamento para recibir a los africanos, todos negros, por los blancos antisemitas de derechas, o es que ese partidillo político tiene distintas varas para medir.
Creo que va a ser eso, o lo otro.