Como siempre últimamente, ayer volví a padecer un partido del Real Madrid, y vi como de nuevo le mojaba la oreja un equipo de los llamados teóricamente débiles -en este caso el Getafe, mereció ganar, a pesar del partidazo de Baptista- al todopoderoso equipo de La Castellana. Independientemente de la sensación que me va quedando mientras observo, resignado y triste el partido, es que últimamente los equipos que juegan contra el Madrid, están siempre a punto de ganar, o como mínimo, de sacar un empate. Siempre tengo esa sensación de peligro, de que nos la van a liar en cualquier momento.
Y esto ya se convierte en aburrido, soporífero e incomestible. Porque antes, uno iba al campo con la convicción feliz de que algo iba a pasar, que el Madrid iba a empatar como mínimo, sea cual fuere el equipo contrario; empatar pero jugando un partido aceptable, con lo cual, uno salía medio satisfecho del campo. Y si ganaba, que era lo más habitual, había sido jugando con rapidez, al primer toque, y POR LAS BANDAS, señor Caro. ¿Sabe lo que son las bandas? Supongo que sí, pero se le ha olvidado, y no hay nada peor para el trabajo, que a uno se le olvide como hacerlo.
A usted se le ha olvidado y lo que es peor, se lo ha hecho olvidar a los jugadores. Se le ha olvidado hasta hacer los cambios a los que tiene derecho, son tres en cada partido. Ayer, viendo la "exhibición" de Raúl y Zidane, ¿no debería haber efectuado los cambios un poco antes, sacando a Cassano por el capitán, que dicho sea de paso está de pena, y a Beckham por Michel Salgado en lugar de mandar a la ducha a Cicinho? Con esto, el lateral brasileño jugaría en su posición, donde le gusta y tiene más desborde; y Cassano hubiera tenido la oportunidad de cazar algo. Y aún le quedaría otro cambio.
Esto no significaría que se jugara mejor, ese pequeño tema será mejor dejarlo para otras campañas, pero creo que tendría más mordiente.
Y luego, yo no sé si usted se ríe de la afición, cuando dice que el Madrid "mostró una actitud grandiosa" y que "el equipo mereció más recompensa".
Creo que además de olvidar algunas cosas, se ha quedado ciego total, solo usted ve actitudes grandiosas donde solo hay desidia y malestar, y así, no se puede ir a ninguna parte.
Yo lo que deseo es que el Madrid gane la Liga por merecimientos propios, pero visto lo visto, quiero que ni siquiera quede segundo, para obligar a una catarsis total en el equipo.
Si yo fuera presidente, usted iría a la calle más pronto que tarde, ayer antes que hoy, y además, invitaría amablemente a que la mayoría de jugadores, buscasen otro equipo que les aguante sus caprichos de niñatos consentidos y millonarios.
Si yo fuera presidente, me quedaría con Casillas, Diogo, Pavón, Mejía, Sergio Ramos, Cicinho, Raúl Bravo, Baptista, Pablo García, Beckham, Guti, Robinho, Raúl y Cassano.
Y los que se marcharían a final de temporada, agradeciéndole los servicios prestados, serían Helguera, Woodgate, Michel Salgado, Miñambres, Roberto Carlos, Gravesen, Zidane y Ronaldo.
Y además de todo eso, por supuesto, elecciones. Lo dicho, una catarsis para que evolucione el Real Madrid, como lo ha hecho su escudo a lo largo de la historia, pero claro, todo esto, si yo fuera el presidente...

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