Hoy no voy a hacer nada salvo ver la televisión. Quiero hacer un "estudio sociológico" para confeccionar después este post. Llevo desde ayer preparándome el domingo, haciéndome un cocido lento, en olla de barro, como me enseñó mamá, aunque a mi no me sale como a ella, ninguna comida me sale como a ella a pesar de echarle los mismos ingredientes. Es un misterio. Cuando los caldos y sustancias han empezado a bullir, los aromas se han esparcido por toda la casa y me niego a ventilarla, desde ayer, mi casa huele a casa antigua, a fonda, de hecho me he privado de encender las barritas de incienso a las que soy tan aficionado para eso, para que huela a cocido madrileño toda la casa, hasta la escalera. Además, me voy a permitir el lujo de recuperar otra vieja y saludable afición perdida: beberme mientras como media botella de Rioja. Al fin y al cabo, yo no soy consumidor de comida basura ni nada por el estilo, así que bien puedo contaminarme con ese cocido milagroso y ese brebaje, autentico bálsamo de Fierabrás. Tal vez después, me atreva con mi Jack Daniel's añejo, que guardo olvidado en el mueble bar.
Para alimentar mi ego antes que mi estómago, cada vez que oigo la puerta de un vecino arrimo el oído a la mirilla... para ver y oír los comentarios, todo a la vez, sobre mi cocido cojonudo. Pero ni veo ni oigo, algo he debido hacer mal, o he empezado demasiado pronto con el Rioja.
Como no solo de "fast food" se alimenta el ser humano, compro una revista especializada en canales de televisión, para lo del tema sociológico ese. Los de Venecia, eso si son canales como Dios manda.
Bueno, a ver, a ver...
"Gran Hermano". Unos concursantes se encierran en una casa para comer, dormir y... para... bueno, para comer y dormir, dejémoslo así. Dicen que es un "experimento sociológico". Eso es lo que me interesa a mí. Les prometen que los posibles descendientes concebidos durante el programa, concursarán en el Gran Hermano 3.000. Cuando salen les espera un minibus para llevarles al psiquiátrico.
"La casa de tu vida". Cuando salen del psiquiátrico los encierran en otra casa para hacer otra casa... algo así como las matriuskas rusas, pero con ático y jardineras. Cuando salen la casa se viene abajo, afortunadamente no hay víctimas.
Para que se recuperen del susto, los llevan a "La granja de los famosos". Se llama así porque cuando entraron en Gran Hermano no los conocía nadie, ahora ya son tristemente famosillos, es otro "experimento sociológico". Vale, vale. En la granja hay muchos animales, unos están fuera, en el corral, y otros dentro.
"La isla de los famosos". Una vez rehabilitados, eso dicen, los sueltan en una isla desierta, miro el programa con la esperanza de que se queden allí para siempre pero no hay suerte; se trata de saber qué son capaces de comerse. Por el experimento resultante se sabe que son capaces de comerse cualquier cosa, muerta o viva, con tal de ganar; sigo mirando el programa para ver si se comen unos a otros, pero sigue sin haber suerte ya que solo se mordisquean. Lo mismo, lo mismo que en el granhermano. Algunos salen más gordos que cuando entraron, otros salen hechos un asco, más o menos igual que cuando entraron.
Algunos están tan delgados que los encierran a la fuerza en otro programa al que denominan "Esta cocina es un infierno", cosa que no pongo en duda una vez comprobado con horror, la nómina de participantes. Con ese título no sé como se atreven a entrar, pero están tan famélicos que no les importa envenenarse mutuamente, aunque lo hagan sin querer, cuando salen huelen a fritanga, que es una colección de aceites fritos y refritos. No se ve cocina de autor por ningún lado.
¡Cantas o qué! Esto ya es otro cantar, se trata de unos famosos sin nada que hacer, a los que convencen para aullar en directo y atormentar a la audiencia. La gente quiere lincharlos por lo que la cadena elimina a tiempo el programa para evitar males mayores. Cuando salen el público les tira cosas, tomates y cosas así. No se lo reprocho, yo los hubiera matado.
¡Mira quién baila! Aquí lo único que tienen que hacer los famosos es escoñarse en directo. Carmen Sevilla a veces lo consigue.
No hay solución posible para ellos, después de tantos e importantes experimentos se han quedado tan tocados de las meninges que deciden encerrarlos a todos en "El castillo de las mentes privilegiadas". Los engañan haciéndoles creer que tienen una mente fuera de lo normal. Y es verdad, no hay engaño posible: sus mentes y la carcasa que los recubre desde los pelos hasta los pies, son algo fuera de lo común. Un envase de usar y tirar.
Esto es confidencial. Se sabe que como no sabían que hacer con tanto desperdicio, han optado por meterlos a todos en un autobús, al que llaman en un alarde de originalidad "El bus", y los despeñan a todos por un barranco.
Exhausto ante tanto derroche de tan "buenos y educativos" programas, he llegando a la conclusión de que la peor cadena de todas es "Telele 5", seguida de cerca por la A3. Decido seguir dicha autovía sin parar hasta Valencia con 4.000.000 de libros, el ordenador, el cocido y un bañador de invierno para descansar en la playa, antes de comenzar con los programas del corazón, que no son cardiovasculares sino unos "informativos" presentados por seudo periodistas. Me doy cuenta que no hay nada científico, que sólo son vulgares programas de cotilleos, como todos los programas del corazón, así que, no sé si lo soportaré.
Me pregunto que es lo que hace que la gente se enchufe a esos bodrios. ¿Será por ver el deterioro físico-mental de esos espécimenes que nos enseñan en la pequeña pantalla, o como algo didáctico? Coges al niño y le enchufas al televisor: "Míralos hijo y aprende, sólo un ratito, si quieres ser una persona culta, así es como no debes ser nunca..., jamás". Claro que, ¿qué padre o madre es capaz de meterle al niño un programilla tercermundista de esos, yo no lo haría. Los quiero demasiado y además, ya son mayorcitos, ya se contaminan ellos solos.
8 comentarios
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La gente de a pie no es consciente del daño que esta programación está ocasionando en la sociedad. Videodromo de Cronemberg era un clarísimo ejemplo. Muy bueno el estudio televisivo, me he podido reir bastante xD
Saludos y ánimo con el blog.
Ya me has alegrado el día.
Mí casa tambíen la tengo atufada con barritas.
Saludo.
De eso se trata Seikken, de no perder el humor a pesar de...
Saludos
Te digo lo mismo uncultivador, si consigo arrancar una sonrisa ya he hecho algo bueno hoy y me doy por satisfecho.
Yo desde hace meses apenas enciendo el televisor. Es deprimente. Y desde entonces, creo que soy más feliz.
Por cierto, buen estudio. ;)
Yo tambien prefiero la comida hecha en casa, pero prefiero la conida sencilla a lo muy elaborado, las ensaladas y la fruta son mis preferidas.
Y los famosos reality shows no me interesan para nada, me parece que es insano y por decir lo menos promiscuo, interesarse en los detalles íntimos de vida de personas desconocidas.
Creo que cada persona tiene suficiente por que preocuparse y suficiente de que hacerse cargo en su propio reality personal.
Tu secuencia es muy acertada, en mi país ha sido igual, con otros nombres, pero la misma secuencia y con los mismos resultados..... Será un mal universal?
Hola afrodita, una sabia postura la de pasar del televisor, que deberíamos seguir todos hasta que no mejoraran los programas, en cualquier en mi tele sólo echan documentales, informativos, películas y deportes.
Lochness, se nota que tienes buen gusto al no interesarte por esos programitas, que como muy bien dices, ¿a quién le pueden interesar 24 horas seguidas de la vida de una persona? Nadie somos tan importantes como para hacer un seguimiento como un Show de Truman. Me recuerdan a los zoos aunque estos son más interesantes.
A mi no me interesa nada la vida de nadie, ni conocidos ni desconocidos.
Saludos