He puesto un anuncio en el periódico: "CHICO BLANCO, SOLTERA BUSCA..." Aunque debería poner también soltero, siempre es un aliciente porque lo de blanco, supongo que no le debe importar a nadie, al menos a mi no me importa que mi futura sea de una raza distinta a la mía, pero como en la peli ponían eso... Luego, en letra pequeña, muy pequeña, ya saben de que hablo, viene mucho en los contratos laborales y sobre todo en los seguros, ¿o es al revés?: es un sí pero no, o un pudiendo y no. Bueno, pues en letra más pequeña, he insertado el resto del anuncio, o sea todo lo demás:
Ofrécese chico joven, alto, moreno, pelo liso y rizado según preferencias, color de pelo rubio y moreno modelo Naranjo, ojos bicolor tipo Bowie (uno verde y otro gris para que elijan el lado que más les guste), 1,80 cm. de peso, 75 kg. de estatura. Fuerte, sano, de buena posición económica y social, tierno, fiel, detallista. Para saber más, llamar al XXL XXX 1X2.
Un amigo de aquí al lado me ha dicho que ya no soy soltero, que ahora soy un single, como los discos de antes. Debe ser verdad porque el título original de la película de referencia es "Single white female". Cuando se entere mi ex que llevo un montón de tiempo siendo single y ella sin saberlo..., además, no sé como se lo va a tomar cuando le diga que ella es una singla, con lo mal que suena. Para tranquilizarla, la diré que yo llevo mucho siéndolo (el mismo tiempo que ella, que casualidad) y no me ha pasado nada, la ignorancia es lo que tiene.
Yo no sé si estos son los parámetros más adecuados para que una chica lea mi anuncio y me llame. Yo en realidad lo que quiero es que alguien me adopte como mascota personal, igual que yo he adoptado a María.
Necesito calor humano, preferiblemente de humana, necesito besitos, mimitos, cariñitos y todos los itos que se les ocurran. También se aceptan palabras de aliento, ahí ya de cualquier género.
Lo único que tengo un poco de miedo es cuando vean que el dueño del anuncio soy yo, y que la oferta no se corresponde con la realidad, igual me detienen por publicidad engañosa.
Aunque por eso no detienen a nadie, basta fijarse en los anuncios de la tele sin ir más lejos, porque si nos vamos más lejos nos topamos con el Gobierno de la Espe, que dice que en la sanidad madrileña la lista de espera se reduce a un sólo mes, y si no, dimite. La próxima ergometría me la harán el 15 de julio del año que viene, según comprobante adjunto. ¡Espe dimisión!
Bueno, volviendo a lo de la tele, me he comprado una loción anticaída, y un champú anticaspa para cuando tenga, todo muy anti como a mí me gusta, y que según el fabricante, en seis meses tengo pelo. Una pasta oiga, pero todo sea por el pelo liso-rizado del anuncio, la mentira tengo que hacerla realidad, y eso cuesta un dinero.
Después, una crema quema grasas, que te la das en la tripa (por fuera se entiende), y en un mes se adelgaza cinco kilos. Un dineral, pero si descuento el dinero del gimnasio al darme de baja, ya no es tanto.
Un rellenador de bioesferas de colágeno para decontractar las arrugas de la cara, eso pone en el folleto. Y esto sí, aquí tengo que poner un riñón, aunque no esté yo por la labor de hipotecar más órganos.
Después de todo esto y añadiendo unos potingues menores como geles limpiadores, hidratantes, exfoliantes y deshollinadores, me miro al espejo y resulta que estoy tan joven como ayer (prefiero la botella medio llena). Busco nervioso una foto del año pasado y me veo cuatro o cinco arrugas de más que no tenía.
¡Cáspita! Y ahora que hago yo cuando venga alguien y me diga: "Vengo por lo del anuncio", y le diga que el del anuncio soy yo, y me vea sin pelo, con arrugas (aunque sean de reírme de mí mismo), que no soy tan joven, y que todo eso del pelo y ojos bicolor no es cierto, que lo que quería es vender el producto y que el producto soy yo . Tendré que decirle que al igual que en la tele hay anuncios engañosos, yo he engañado un poquito para ligar un poquito porque si no, no hay forma.
Lo mejor, es dejarse de zarandajas, sólo imaginarme que en una hipotética relación, en el primer contacto sexual, cuando llega la hora de la verdad, uno empieza por quitarse el peluquín en lugar de los zapatos, es empezar con mal pie, o como empezar la casa por el tejado, aunque ahora las comienzan hasta de lado. Como lo es, aunque en menor medida, que tu pareja descienda a la tierra después de dejar junto a la cama sus Manolos de tacones estratosféricos, o que al quitarse el sujetador, su talla disminuya de la XL a la L en cuestión de un segundo, con lo bonito que es un pecho de mujer tipo copa de champ..., de cava.
Lo mejor es ir por la vida a pelo y dejarse de anuncios televisivos y promesas electorales que nunca se cumplen.
De todas formas, si encuentran alguien como el del anuncio y no lo quieren ustedes, para mí, que uno anda necesitado.

Siempre he creído... que nos contamos y contamos a los demás... nuestra vida... como si fuese un cuento... podría ser también un anuncio... Nos contamos un cuento... el cuento que nos contamos... se convierte en lo que es... la realidad que conocemos... el tiempo de nuestras vidas... es tiempo narrado... articulando una historia... de nosotros mismos... tal como somos capaces de imaginarla... de interpretarla... de contarla... y de contárnosla... Más o menos nítida... más o menos delirante... más o menos fragmentada...
Se trata entonces... de mostrar... el sentido de lo que somos... o de quien somos... ya que todos sabemos... que toda publicidad... es engañosa... y que todo cuento... es ilusión...
Cuídate...
Besitos...
Eso es exactamente lo que he querido filtrar en el post, nos mostramos como quisiéramos que nos vieran los demás, es un anuncio engañoso a ver si alguien pica, a pesar de mis intentos por mostrarme ante los demás de forma natural y espontánea, a veces lo consigo y otras no. No sé si es así todo el mundo o sólo yo, aunque eso no haría que me sintiera mejor.
Es como nuestra voz grabada, cuando la oímos no la reconocemos como nuestra.
Siempre me ha intrigado saber que imagen tienen de mí los demás, aunque supongo que eso nunca lo sabré a ciencia cierta.
Besos con incertidumbre.
Por cierto, siguiendo con los anuncios engañosos, el torso del individuo que aparece al final del post, ejém, soy yo cuando me miro ante mí espejo, todo depende del color del cristal con que se mire.
Oye... estoooo... Mira... a ver si me puedes dejar el espejo ese...
Ya lo decía yo... nunca sabes como te ven los demás. Incluso algunas veces pareces tan diferente a ojos de quien te mire, que como pienses mucho en ello, tienes el dolor de cabeza asegurado.
Es complicado. Muy complicado.
Saludos.
Bueeeno, vaaale, te lo dejo, pero un ratito sólo ¿eh?