Cuando escribí mi artículo sobre la violencia de género la semana pasada, concretamente el 29 de noviembre a las 20:08, había 56 víctimas mortales, 56 mujeres menos. Han pasado once días escasos desde entonces y la cifra se eleva ya a 60.
Como esa cifra me parece salvajemente indignante, he estado indagando para ver si este era un año fatídico o propicio para las matanzas de mujeres indefensas. Y no, tengo que decir que según la página web de mujeres separadas y divorciadas, que por cierto he dejado como enlace por si la queréis visitar y adentraros un poco más en esta problemática que no parece en vías de resolverse favorablemente para ellas, hasta que no se apruebe en el Congreso la nueva Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la violencia de Género, espero que los resultados sean tan buenos como largo es el título de la nueva Ley, las cifras de años anteriores son ciertamente espeluznantes:
1999...............58 víctimas
2000...............65 más 10 menores
2001...............73
2002...............77 más 4 menores
2003...............97 más 3 menores
2004...............97 más 9 menores.
En este 2005 ya se llevan contabilizadas 60 mujeres víctimas del machismo cafre. Y es de suponer que mientras escribo esto, algún bárbaro está cometiendo otro nuevo crimen. Estoy tristemente convencido, de que antes de que acabe el día, alguna más va a morir a manos de algún australopithecus suelto.
¿Es tan difícil separarse amistosamente de la pareja recordando, que además de esposa, es madre de mis hijos como yo soy el padre de los suyos? Según mis sentimientos, no se mata lo que tanto se ha amado.
Desgraciadamente, yo me separé hace diez años, y tengo que decir que tanto ella como yo estamos orgullosos de como lo hicimos, de lo bien que nos salió, todo se hizo de forma amistosa, no podía ser de otra manera después de vivir juntos durante 22 años y 8 de novios. 30 años en los que hubo de todo, tristezas y alegrías, como en cualquier casa, pero todo eso nos acabó uniendo de tal forma, que hasta cuando no hubo más remedio que separase, nos unió. Sigue habiendo cariño entre ambos. Como digo, al final la relación se fue deteriorando hasta el punto de que era imposible la convivencia, en fin, que os voy a contar, había por medio dos hijos que sufrían más viéndonos así. Así que lo mejor fue poner tierra de por medio. Ella rehizo su vida con otro hombre y yo estoy feliz porque ella lo es. Yo no tuve tanta suerte, después de varias relaciones, no he conseguido enderezar mi vida sentimental.
Pero volviendo a la cruda realidad, lo mejor que puedo hacer, es que como yo no tengo pareja estable y mi ex si, voy y la mato.
¿Y eso por qué? ¿Por qué ella es feliz y yo no? ¿Por qué ella ha tenido suerte y yo no? ¿Por qué ella está con otro que no soy yo?
Por favor. Yo le llamo a eso falta de madurez. Los tiempos evolucionan, pero hay quien se ha quedado estancado, como el personaje de un comic que no puede salir de su viñeta.
¿Y son capaces de quitar la vida a una persona que han amado, que han sufrido y disfrutado juntos? ¿Qué han hecho el amor como locos? Y ahora, cuando todo va mal, asesinan a su mujer porque no pueden seguir juntos.
Yo no lo entiendo, ni lo comprendo.
Hay que dejar que cada uno siga su rumbo, y si es verdad que se ha querido a una mujer, hay que dejarla que viva el resto de su vida buscando la felicidad con quien quiera.
Lo mismo que haré yo con mi vida. Aunque no tenga suerte.
Desde aquí, quiero enviar un beso tierno para todas aquellas mujeres que sufren injustamente.
2 comentarios
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Pues lo cierto es que, a lo tonto a lo tonto, ya le he cogido adicción a este blog.
Gracias por leerlo jp, solo se trata de crear conciencia y de saber si en realidad, estamos en una país civilizado o no.
Saludos