Este no es un buen comienzo. Después de haber escrito mi primer post, no sé que diablos he hecho que lo he borrado todo. Claro, como soy un novato. A ver si consigo recordarlo...
Este no es un buen comienzo. He salido del hospital después de sufrir una angina de pecho. Otra. Tuve un infarto en el 99. Entonces se me encendieron todas las alarmas y tuve que revisar mis conductas anteriores, en todos los aspectos. Con lo que me gusta la buena mesa, especialmente las viandas que se ponen sobre ella, el delicioso rioja de antes de comer, el bourbon de después, la sobremesa con tus cigarrillos de siempre. Ahora, nada de eso ha quedado para mí. Comida de régimen (hasta el nombre es abominable), sin sal, de beber nada, de fumar menos y ejercicio físico.
Pues a pesar de todo me ha dado el tabardillo. "No hay problema, lo estás haciendo muy bien, chaval" Me dicen los médicos. Que tíos los médicos. Van por los pasillos del hospital a una velocidad que ni nuestro Fernando Alonso. ¿Será para que ningún familiar les pregunte cosas? Yo creo que más bien es para dar la sensación de que van a algún sitio, cuando a lo peor sólo van a escaquearse un rato en algún despachito. Y es que los enfermos somos unos pesados, siempre poniéndonos malos, y siempre de noche. Tiene razón, como somos los malos.
Bueno, y ahora, ¿Qué hago? ¿Sigo como hasta ahora o qué? No sé. Tal vez, si hubiera seguido como antes del 'infausto', ahora estaría en la otra dimensión. Si dejo de cuidarme, es más que probable que esté en la otra dimensión muy pronto.
Lo que si sé es que siento sobre mi cabeza levitar el peso inexistente del Damocles ese. O sea, que puede darme un coscorrón en cualquier momento. Sólo espero y deseo que no pese demasiado la espada dichosa.

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